Etiquetas

, , , , , ,


No es de extrañar que a esta ciudad se la considere como la perla del mar negro, combina todo lo necesario para ser una de esas ciudades con encanto, que tanto cuesta olvidar una vez que las visitas.

Empecemos por el principio, como toda buena historia, Varna es una ciudad con una gran pasado histórico, para comprender el carácter y sus tradiciones es necesario conocer su pasado. Sin ahondar en su historia, ya que este no es el motivo del artículo, es fundamental tener en cuenta que el pueblo búlgaro estuvo bajo la esclavitud del imperio Otomano desde el siglo XIV hasta finales del siglo XIX, esto supuso un estancamiento total en todos los aspectos. Ya en 1878 tras la última guerra ruso-turca, Bulgaria fue declarada libre, por desgracia no pudieron gozar de esta libertad por mucho tiempo ya que en 1947 los aliados abandonaron el país, y los soviéticos declararon el estado comunista, vigente hasta 1989.

Aquellos que visiten Bulgaria, podrán presenciar el carácter afable y hospitalario que brinda este pueblo. Buena parte de esta carácter se debe a todo el sufrimiento y dolor que han padecido a lo largo de la historia.

Por su parte Varna es la ciudad con mayor influencia europea del país, ofrece una gran variedad de restaurantes, bares, y una amplia alternativa de ocio, desde festivales de jazz, hasta conciertos de ópera en su majestuoso teatro del siglo XIX.
Es además la capital del mar en Bulgaria, además de ser la segunda más grande en número de habitantes, seguida de Plovdiv.

Durante la época estival esta ciudad costera es una alternativa de turismo ideal para todo aquel que quiera descansar del ritmo abrumador de la urbe. A lo largo de toda la costa hay un paseo marítimo llamado Sea Garden, por donde puedes pasear animosamente y disfrutar de las hermosas vistas. Es el paseo más largo y atractivo de la ciudad.

A diferencia de otras ciudades costeras, no es el mar el único atractivo de esta gran ciudad, Como casi todas las ciudades búlgaras, Varna cuenta con una plaza peatonal, llamada Sevastopol. Desde este lugar desembocan las dos calles principales, la calle María Luisa y la calle hacia el Sea Garden. Si tomamos la calle Maria Luisa, veremos todo el centro histórico y cultural de la ciudad, a ambos lados de la calle peatonal veremos incontables tiendas, y lo que es aún más curioso son los puestos ambulantes que encontraremos a nuestro paso. Podemos toparnos con puestos de helados, maíz, e incluso personas que sentadas en el suelo y acompañadas de una báscula, ofrecen su servicio, es decir pesarte, por 20 stotinkas, es decir 10 céntimos de euro.

Si continuamos la calle desembocaremos en la Iglesia de la Asunción, que también cumple la función de catedral. Es tras la iglesia de San Alexander Nevskila, la segunda más grande del país, está diseñada por el arquitecto Guencho Kunev.
Siguiendo la misma calle, una vez pasada la Catedral, encontraremos el Museo Arqueológico, se trata de un edificio del siglo XIX que anteriormente fue utilizado como un colegio privado de señoritas. En este museo podemos encontrar una de las más variadas colecciones de arte del país.

En cuanto a gastronomía se refiere, es clara la influencia turca en sus platos, como materia prima utilizan la patata, el arroz y todo tipo de legumbres y vegetales. Por ejemplo uno de los platos más típicos es el llamado Kebabche, una especia de salchicha condimentada a base de carne de cerdo y ternera picada.
La shopska salata es una ensalada de pepino, tomates, cebolla y lo más importante de todos los ingredientes es el queso blanco búlgaro, similar al queso feta griego aunque con una ligera diferencia en su textura y sabor. Siempre va acompañada de una bebida alcohólica llamada rakia. La mastika es una especie de anís, pero con un mayor grado de alcohol.

Para aquellos que quieran disfrutar de unas vacaciones tranquilas en familia, los pueblos de Golden Sands, y Constantine and Elena son los más adecuados. Un consejo para los aventureros y mochileros, Bulgaria es un país emocionante, donde gran parte del encanto reside en los propios habitantes y no en su paisaje o monumentos, es muy recomendable hacer un tour por los ignotos pueblos, casi todos tienen estación de tren, y sus habitantes estarán más que dispuestos a ayudarte, disfruta Bulgaria!

Lali

Anuncios